Los pioneros del rap cordobés: "Éramos unos bichos raros"

En una época donde la música parece vivir solo en plataformas y algoritmos, hay historias que nos recuerdan de dónde viene la verdadera pasión. 

Hace poco tuve el placer de conversar con Ratón Fernández, de la banda Locotes, uno de los pioneros que no solo le puso el pecho a un género desconocido, sino que demostró que con constancia y autenticidad se puede llegar a cualquier lado. 

Los invito a conocer esta historia, a entender por qué la música como él dice, "es primero que todo", y a dejarse inspirar por un artista que lejos de los escenarios, mantiene su pasión intacta. 

 

"Al principio éramos unos atrevidos"

Su historia no solo es la de una banda que rompió estructuras, sino la de un músico apasionado que entendió a la música como motor de vida. Hoy, alejado de los escenarios, Ratón sigue conectado con ese fuego creativo. En ésta entrevista hablamos de todo: del pasado, de la movida actual, y de qué lugar ocupa la música en su vida actualmente. 

¿Qué sentís cuando mirás esa época de tu vida, ese Córdoba que todavía no tenía rap y donde surge puntualmente la banda?

Éramos unos atrevidos, básicamente. A pesar de que tanto yo como Balti veníamos de bandas de punk y conocíamos el ambiente, tocar algo completamente nuevo nos convertía en bichos raros. Al principio el público ni nos daba bola, literalmente se daban vuelta y no nos prestaban atención.

¿Cómo fue en ese contexto subirse por primera vez a un escenario?

Al principio éramos bastante desastrosos, cuando teníamos instrumentos sonábamos mal y éramos muy pendejos, pero llegó un momento en que dijimos "no, loco, esto que hacemos está bueno" porque realmente nos gustaba. Teníamos que demostrar que una banda de rap con instrumentos podía funcionar, así que empezamos a ser un poco más profesionales: ensayar mucho, tocar mucho.

Después vino la etapa donde quedamos tres, ahí fue mucho más profesional en cuanto a ensayos y a soltarnos como éramos realmente. Empezamos a liberar esa locura que teníamos innata, esa forma de divertirnos, y creo que ese fue el punto donde la gente empezó a darnos bola.

¿Cuál fue la clave para conquistar al público cordobés?

Tocar mucho, sin importar el tipo de show que fuera. Tocamos con música para chicos, en peñas folclóricas, parecíamos la Mona, íbamos a donde sea sin importar el público. Esa constancia fue trayendo gente de a poco. Aparecieron otras bandas, se armó como una movida. La conexión que hicieron los HH fue fundamental, traer gente de otras provincias, todo eso.

En esa época hacían todo artesanal, flyers hechos a mano, casettes grabados a pulmón... ¿Qué le dirías hoy a alguien que está haciendo música y ya cuenta con todas las herramientas que facilitan el proceso?

Que hagan lo que les sale de adentro. Hoy es complicado porque el rap actual es muy ostentoso, entonces capaz que un pibe quiere hacer música para ser como tal persona, y yo creo que no es por ahí. Conozco varios que aspiraron a eso y no les funcionó, porque no soltaron algo genuino. La clave está en ser original, hacer lo que realmente tenés ganas de hacer, no copiar, el resto sale solo.

¿Qué pensás de los artistas del trap y reggaetón que se venden a sellos discográficos?

Es una cuestión de decisiones, somos las decisiones que tomamos. Hablando desde mi experiencia y la de gente que estuvo en la misma línea, siempre fuimos bastante auténticos. Era una cuestión de pasión por hacer música, no de pertenecer a algo, porque mucha gente quiere pertenecer. Y eso por ahí es un error, porque podes pertenecer a algo, pero no sé si lo sentís realmente. Para mí es fundamental ser auténtico en lo que hacés, más allá del género.

 "La música es primero que todo"

¿Qué música te inspiraba para componer?

He escuchado mucha música por suerte, de todos los géneros, y eso me inspiró un montón. Pensaba: "me gusta lo que hacen estos tipos, mirá qué lindo lo que escribieron, qué buena música que hacen". Te inspira reconocer que están haciendo cosas buenas, cosas lindas, y hay un laburo enorme detrás de eso que mucha gente solo ve arriba del escenario.

Para mí eso es fundamental: si te querés dedicar a la música, es la música primero que todo. Yo he perdido cosas y ganado otras, pero si yo quiero hacer música y lo quiero hacer bien, eso es dedicación, tiempo y esfuerzo.

¿Cómo fue pararse frente a miles de personas en festivales grandes?

Los nervios normales de decir "estamos tocando en un show donde tocan bandas que ve mucha gente", pensar "bueno loco, hemos llegado hasta acá", pero por todo ese esfuerzo que venías haciendo. Nos empezaron a ver productores y decían "mirá esta banda qué buena que está".

En Córdoba no había una banda de rap que hubiera tocado en lugares netamente de rock, eso era lo que llamaba mucho la atención. Incluso gente que nunca había visto rap cordobés empezó a ir a vernos. Ganarte ese público requería hacer las cosas bien.

¿Alguna vez pensaste en vivir de la música?

Yo particularmente nunca pensé, ni se me cruzó por la cabeza, vivir de la música. Sí nos fue bien en un momento donde podíamos cobrar, nos llevaban a tocar a distintos lugares de

Argentina, que eso también está buenísimo. Llegar a un lugar que no fuiste nunca y que haya gente esperándote, que escuchó tu disco, eso es muy bueno.

Pero para vivir plenamente de la música tenés dos caminos: independiente, manejándote vos mismo —que eso creo que siempre tuvimos— o trabajar para otra gente, hacer tu laburo para que alguien más gane.

¿Cómo convivías entre tu trabajo en cocina y la música?

Fue hermoso, la pasé muy lindo. Trabajaba en gastronomía mientras tocábamos mucho y en fechas grandes, y tuve la suerte de que donde trabajaba me dejaban faltar para ir a tocar, para viajar. Incluso mi jefe iba a vernos, fue muy alentador. No me descontaban el día, tuve la suerte de tener apoyo.

Convivir con esas dos pasiones fue muy lindo, me sentía muy íntegro pensando "bueno, hago bien mi trabajo" porque me dejaban ir ya que era muy buen empleado y responsable de lo que hacía.

"No asumiría esa responsabilidad hoy"

¿Volverías a hacer música? ¿Tener una banda?

Me preguntan bastante seguido, pero como te decía antes, para mí hacer música es la responsabilidad máxima que te puede pasar como artista. Hoy no sé si lo podría lograr como lo hice siempre, dedicarme todo el tiempo a hacer música.

Cuando estaba haciendo música y vivía para la música, me tenía que pelear con novias o hacer lo que sea por eso, y lo hacía sin que me importara nada. No sé si hoy podría tener esa responsabilidad. Capaz hacer algo solo podría estar bueno, que maneje todo mi tiempo yo y no esté dependiendo de nadie.

Para cerrar, ¿qué banda recomendarías para una playlist de música que inspire?

Deftones, sin dudas. Es mi banda favorita, a pesar de que nunca hice un estilo parecido porque no se dieron las situaciones. Hay muchas bandas, pero una de Deftones tiene que estar sí o sí, es mi banda predilecta. Me encanta todo lo que hacen. 

 

Mientras termina de contar sobre Deftones y su nueva música, se nota que hablar de esos años sigue despertando algo especial en él. Quizás no vuelva a los escenarios, pero su pasión por la música sigue intacta. Locotes fue algo más que pioneros del rap cordobés: fueron la prueba de que con constancia, autenticidad y muchas ganas de tocar en cualquier lado, se puede crear algo único. Hoy mantiene esa misma autenticidad que lo llevó a conquistar escenarios cuando el rap era algo completamente ajeno y terminó ganándose el respeto de toda una generación. La música, como él dice, siempre es primero que todo.

 




Comentarios